El Gobierno avanza en el plan que ha diseñado para asegurar más financiamiento al sector agrícola e incrementar el control sobre el destino de los créditos.
El Ejecutivo estableció que este año el monto de los préstamos que la banca privada dirige a los agricultores debe ascender hasta 39 mil 201 millones de bolívares, lo que se traduce en un alza de 21% respecto a 2010.
De manera obligatoria los bancos comprarán unos bonos que emitirá el Estado y el dinero se depositará en un fondo, manejado por el Ejecutivo, que de ahora en adelante se encargará de distribuir los créditos para los agricultores.
De esta forma el Ejecutivo podrá cantar victoria ante las entidades financieras, que sin alzar la voz, se han mantenido reacias a financiar a productores que considera altamente riesgosos porque no tienen títulos de propiedad sobre la tierra, carecen de asesoría técnica y sufren constantes fallas en el suministro de insumos básicos.











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