La producción de arroz paddy durante el ciclo invierno de este año se ubicó en 615 mil toneladas, casi igual a la registrada en el mismo período de 2011. Actualmente la producción atiende el 53% de la demanda nacional.
De acuerdo con las estimaciones de Fedeagro, se sembraron en el país 144 mil hectáreas del cereal de las 163 mil hectáreas que tenían previsto sembrar en el invierno. A pesar de los esfuerzos que hizo el sector productivo no se logró reactivar el sector como estaba previsto.
El principal obstáculo al que se enfrentaron los productores fue al alto nivel de endeudamiento en el que está sumido el sector, tanto por lo años en que estuvo el precio rezagado como por las pérdidas que han generado los ciclos climáticos de los últimos tres años.
Fuaz Kassen, presidente de Fevearroz, explicó que la Ley de Atención al Sector Agrícola, a través del cual se fijaron las normas para la condonación o reestructuración de deudas por parte de la banca pública y privada, no benefició al sector cerealero, pues en el instrumento se otorgó un plazo de cuatro años para reestructuración de deudas, lapso que es menor al que otorgaba la banca privada.
Esta situación, agregó Kassen, minimizó el incentivo que tenían los productores para sembrar, pues no recibieron financiamiento porque están sobre endeudados.
Considera que la medida fue tardía, pues el sector se encontraba afectada desde hace varios años.
Destacó además la incapacidad que tienen los productores para reactivar la maquinaria y los equipos agrícolas, por lo que no hay capacidad de preparar la tierras.
Kassen señaló también que hay productores que han quedado severamente afectados por las pérdidas generadas primero por la sequía en 2009, luego por las vaguadas de 2010 y 2011 y también por la escasez de insumos. Acotó que “no es fácil para los productores levantarse luego de perder cosechas enteras porque no tienen capacidad financiera”.
La insuficiencia de insumos también fue una limitante para el sector. Ese es el caso de los productores de arroz del estado Carabobo, donde la escasez de raticidas derivó en la pérdida de cultivos por ataque de roedores a las plantaciones.
El presidente de Fevearroz considera que se debe seguir trabajando de la mano del sector público para definir las políticas que se deben aplicar al sector arrocero, para optimizar la productividad de los cultivos, y lograr la reactivación de la producción nacional y lograr el autoabastecimiento.
Fuente: El Universal




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