(María Beatriz Parilli) Si bien es cierto que desde 1998 se ha registrado un crecimiento de 13% en la producción agrícola y pecuaria del país, la recesión de 20% en los últimos tres años, “barrió con una escoba” la soberanía nacional, según Carlos Albornoz, miembro de la Comisión Agroalimentaria del Comando Venezuela y directivo de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga).
Cifras preliminares de la Confederación Nacional de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro) apuntan que para este año, la superficie de siembra de maíz blanco y amarillo registró una caída de 3%, mientras que el área de arroz, los agricultores refieren que la producción no repunta en comparación al 2011 -teniéndose que importar alrededor de 30% del consumo nacional- y la de sorgo continúa su tendencia a la baja.
En café, el panorama es poco alentador ya que, según los mismos caficultores, los nuevos precios del quintal del grano no estimulan la cosecha. Igualmente, los dirigentes agrícolas consideran que la producción de cacao no ha sido incentivada, dado que los productores tienen problemas a la hora de venderlo, y el sector hortícola ha decrecido en un 35%.
En torno al girasol, la superficie de siembra ha aumentado, pero en detrimento del cultivo de ajonjolí que prácticamente ha ido desapareciendo, de acuerdo con lo precisado por Albornoz, quien admitió que aunque el Estado tiene una deuda de 50 años con el sector agrícola, es en la actual gestión del presidente Hugo Chávez, cuando la producción ha tocado sus niveles más bajos.
De esta realidad, no escapa el sector pecuario. Según el Gobierno, en el país se producen 3 mil millones de litros de leche al año, “cuando la realidad es que no llegamos ni a los 1.600 millones de litros porque simplemente necesitaríamos un rebaño de 22 millones de cabezas de ganado para generar esa alta cifra que señalan los funcionarios”, indicó el vocero del sector agroalimentario.
90 mil empleos
Albornoz acuña a la poca rentabilidad de los precios de los rubros agropecuarios, la deficiente asistencia técnica, las demoras en la entrega de financiamientos, los retrasos en el otorgamiento de insumos, sumados a la inseguridad jurídica y personal, y a una caducidad cercana al 70% de la maquinaria agrícola, a que en los últimos 39 meses haya desaparecido “la quinta parte de la agricultura nacional”.
Datos del Banco Central de Venezuela (BCV) y del Instituto Nacional de Estadística (INE), confirman que en los últimos años también “se hayan perdido 90 mil empleos en el campo venezolano”, afirmó el dirigente agrícola, al destacar que esta situación se puede corroborar en los puertos venezolanos.
“Se está importando 83% del maíz amarillo que se consume internamente y 45% de maíz blanco para la arepa de los venezolanos, rubro en el que antes siempre nos habíamos autoabastecido, pero con 12 trimestres con saldo negativo, entramos en recesión”, dijo.
Al desnudo
Para el dirigente, la disparidad de las cifras ofrecidas por el Jefe de Estado -quien primero aseguró que se estaba importando 19% del consumo interno, luego 40% y más tarde 30%- demuestran que la “verdad” de la producción nacional “está quedando desnuda”, por la ausencia de políticas públicas que se correspondan a las necesidades del sector.
Aunque el presidente Chávez recientemente afirmó que lo primero que hará -de ser reelecto en las elecciones del 7-O- será alcanzar la soberanía alimentaria, Albornoz cree que la única intención del Gobierno “es arrodillar al productor venezolano, porque lo único que se hace es importar y destruir el aparato productivo”.
“En el 2009 dijeron que la caída (de la producción) se debía a que era año Niño que provocó una fuerte sequía; en el 2010 porque era Niña, había llovido mucho y las inundaciones al igual que en el 2011, y ahora en el 2012 ¿cuál es la excusa?”, aseveró.
El también directivo de Fedenaga cree que uno de los problemas que agrava la situación en el campo, es la “mafia” y la “red de corrupción” existente dentro del sector alimentario, donde “a los funcionarios lo único que les preocupa es enviar nuestros agroquímicos a Cuba, mientras hace que se pierda el maíz y la soya en los almacenes, y traer alimentos de donde sea con dólares preferenciales, lo que deja en entredicho su gestión”.
Agricultura y puertos
Pese a que funcionarios del Ejecutivo nacional apuntan a que este año, las cifras de producción arrojarán buenos resultados, tras el crecimiento de la superficie de siembra, el coordinador de la Comisión Agroalimentaria del Comando Venezuela enfatizó que continuará un leve decrecimiento, principalmente en el caso del maíz y arroz.
“Hoy hay más de 19 barcos parados en Puerto Cabello que nos lo llenaron de maíz importado para decir que fue producido por la Misión AgroVenezuela. Aquí lo único que está creciendo son las importaciones y la mafia en el sector de alimentos que está engordando sus bolsillos, gracias al MAT que más bien debería llamarse Ministerio de Agricultura y Puertos”, espetó Albornoz.




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